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  1. martes, 26 de marzo de 2013



    Meditación


    No es…


    La meditación no es una religión.
    La meditación no es un acto de fe.
    La meditación no es algo misterioso.
    La meditación no es para unos pocos.

    El objetivo de la meditación no es relajarse.
    La meditación no busca llegar a una experiencia metafísica.
    Meditar no es separar mente y cuerpo.

    La meditación no te cura de nada.
    La meditación no es la solución, ni tampoco es la respuesta.

    No meditas para sentir.
    No meditas para no sentir.
    No meditas para recordar.
    No meditas para pensar.
    No meditas para hacer méritos.

    Meditar no es huir del mundo.
    La meditación no es adormecerse.
    La meditación no es apartarse y dejar de actuar.
    La meditación no es conformarse, ni luchar contigo mismo para aplacar tus pasiones.

    Sí es…

    Meditar es ver.
    Meditar es parar un momento.
    Meditar es darte cuenta de que ya eres feliz.
    Meditar es darte cuenta de que ya estás en paz.

    La meditación es un experimento de observación de la conducta y la conciencia humana.
    La meditación es un entrenamiento de la mente.
    Meditar es observar: Observación del cuerpo, de la mente y de las sensaciones.

    Meditar es no juzgar lo que ves, piensas y sientes cuando estás meditando. (No es ¿por qué yo? ¿por qué a mi? ¿qué es eso que siento? ¿Por qué soy así? )
    Es mirar cómo llegan y desaparecen sensaciones, pensamientos y dolores.
    Es aceptar la impermanencia de todos los fenómenos.

    Meditación es alta concentración, atención plena.
    Estar muy atentos en este momento.

    Meditación es quietud.
    Meditación es respiración.
    Aquí y ahora.

    La meditación es una experiencia personal.

    La meditación te impele a actuar.
    La meditación te despierta.
    La meditación es para todos.

    En la meditación trabajas la constancia.
    En la meditación cultivas la paciencia.


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  2. lunes, 11 de marzo de 2013


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  3. A comienzo de los años ochenta, el Doctor Edward de Bono desarrolló métodos de aprendizaje y de toma de decisiones conocidos como el pensamiento divergente o lateral y publicó su famoso libro Seis sombreros para pensar.

    La técnica de los seis sombreros para pensar fomenta el pensamiento paralelo con toda amplitud, igualmente separa el ego del desempeño. Su método nos permite enfocarnos en un sólo proceso mental a la vez y evitar así la confusión y dispersión en la toma de una decisión.

    El ser humanos lucha constantemente por ordenar sus ideas y pensamientos en forma clara, pero existen grandes inconvenientes con la forma tradicional de hacerlo. Muchos, por ejemplo, utilizan el pensamiento como una manera para reforzar sus egos – para hacer las cosas a su manera, y eso facilita el alejarse de la realidad objetiva del problema a solucionar.

    Los sombreros son herramientas de visualización que se pueden emplear para identificar cada una de las funciones del cerebro. En la práctica se trata de seis sombreros metafóricos que indican el tipo de pensamiento que podemos tomar para la resolución del problema.

    En el siguiente gráfico se exponen los colores y se explica su significado: 



    Cada sombrero representa uno de los elementos del pensamiento:

    - Blanco: neutro y objetivo, basado en hechos y números
    - Rojo: la visión emocional
    - Negro: cuidado y precaución
    - Amarillo: optimismo, pensamiento positivo
    - Verde: crecimiento fértil, creatividad y nuevas ideas
    - Azul: calma, organización


    De Bono distingue entre pensamiento creativo y pensamiento reactivo. 
    El pensamiento reactivo, en el que considera que se basa la mayor parte de la tradición del pensamiento occidental, y consiste en el diálogo y en la argumentación dialéctica y cuya utilidad consiste en saber reaccionar ante un interlocutor, pero no para genera propuestas. 
    El pensamiento creativo se centra en cambio en producir propuestas, establecer objetivos, evaluar prioridades y generar alternativas.

    De Bono afirma que se puede aprender a aplicar el pensamiento creativo lo mismo que se aprende cualquier habilidad. Para conseguirlo hay que racionalizar la confusión que caracteriza al pensamiento, en que la creatividad, la lógica, la información o la esperanza se solapan y nos agobian. 

    De alguna manera los sombreros racionalizan y secuencian esta confusión. También establecen una intencionalidad de pensar, y de acuerdo con De Bono, es esa intención, unida a los movimientos que realicemos para alcanzarla la que convertirán una idea en realidad.

    Aprender a pensar es una de las asignaturas pendientes en nuestro sistema escolar. Edward de Bono nos propone es métodos que nos permitan enseñar a pensar de manera más eficaz d
    esarrollando el pensamiento creativo a través de los seis sombreros nos permiten: 

    · Representar un papel: Mientras alguien en un grupo "se pone un sombrero" esta representando un papel, y por lo tanto está de alguna forma liberándose de las defensas del ego, que son responsables de los errores prácticos del pensar.

    · Dirigir la atención: "Ponerse un sombrero" implica dirigir la atención de forma consciente hacia una forma de pensar, lo cual da a cualquier asunto seis aspectos diferentes.

    · Crear flexibilidad: Al pedir a alguien, incluso a uno mismo, que se ponga un sombrero, se le esta pidiendo que cambie de modo, que deje de ser negativo o se lee está dando permiso para ser puramente emocional

    · Establecer las reglas del juego: Los seis sombreros establecen unas ciertas reglas para el "juego" de pensar y particularmente para la forma del pensamiento que se ocupa de trazar mapas como opuesto - o distinto- al de discutir

    Algunos beneficios del método de los Seis Sombreros:

    · Permite la expresión legítima de sentimientos e intuiciones en una reunión sin justificaciones ni disculpas. "Esto es lo que siento".

    · Proporciona una manera simple y directa de conmutar el pensamiento sin ofender. "¿Qué tal un poco de pensamiento de sombrero amarillo sobre este punto?"

    · Requiere que todos los pensadores sean capaces de utilizar cada uno de los sombreros en vez de quedarse cerrados en sólo un tipo de pensamiento.

    · Separa el ego del rendimiento en el pensar. Libera las mentes capaces para poder examinar un tema más completamente.

    · Proporciona un método práctico de pensar para utilizar diferentes aspectos del pensamiento en la mejor secuencia posible.

    · Se escapa de los argumentos en pro y en contra y permite a los participantes colaborar en una exploración constructiva.

    · Hace las reuniones mucho más productivas.
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  4. jueves, 7 de marzo de 2013


    El alumno no es el "sin luz". Alumno es el que se alimenta

    El otro día escuché a alguien que hablaba acerca de la etimología de la palabra alumno
    Aquí simplemente enlazo algunas fuentes confiables para quienes estén en la misma búsqueda. 
    Siempre alguien y en algún momento dice que sabe, que escuchó, que alguien le comentó, que alumno significa "a" (sin) "lumno" (luz). Esa definición no existe, y además haría referencia a una concepción poco acertada y con un mensaje desilusionante, propia de una figura en la cual el maestro es el que infunde la luz, por seguir con la metáfora. 
    Alumno no significa sin luz, sino que tiene una raíz latina en la cual se destaca el término alere que significa alimentar. El conocimiento como alimento, como degustación, como sabor, es mucho más propio, y hacia allí hay muchas otras metáforas, conceptualmente más interesantes. 
    La persona que se alimenta, que crece, que se conoce a sí misma, por lo que podríamos decir que alumno no es falto de luz, sino ávido de alimento = conocimiento. 
    El Saber es el más alto de los sentidos que le podemos asignar al conocimiento, el dato, la información, el conocimiento, nos sirven para aprender. Pero el aprendizaje nos debe orientar a la Sabiduría; es el Saber en la búsqueda de la Verdad lo que nos hace libres, y lo que nos convoca como Personas.

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  5. martes, 5 de marzo de 2013





    Una interesante lista que encontré navegando por Internet sobre libros que quizás todos deberíamos leer antes de morir.
    Libros que nos dan un bagaje literario y cultural y nos hacen viajar por paisajes y tiempos en los que de otra forma, sería imposible experimentar
    Para cuando no sabemos cuál puede ser el próximo libro que podemos leer aquí dejo varias sugerencias:

    LOS IMPRESCINDIBLES DE LA LITERATURA UNIVERSAL


    • La metamorfosis. Kafka
    • La montaña mágica. T. Mann
    • La familia de Pascual Duarte. C.J.Cela
    • El ruido y la furia. W. Faulkner
    • Rojo y negro. Stendhal
    • Madame Bovay. G. Flaubert
    • El corazón de las tinieblas. J. Conrad
    • Casa de muñecas. Ibsen
    • El barón rampante. I. Calvino
    • Cuentos. A. Poe
    • Don Quijote de la Mancha. M. Cervantes
    • Ulises. J.Joyce
    • Las uvas de la ira. Steinbeck
    • La madre. Gorki
    • El señor presidente. M. A. Asturias
    • El siglo de las luces. A. Carpentier
    • Cien años de soledad. G.García Márquez
    • La ciudad y los perros. V. Llosa
    • Conversación en la catedral. V. Llosa
    • El astillero. Onetti
    • Rayuela. Cortázar
    • Los santos inocentes. M. Delibes
    • En busca del tiempo perdido. M. Proust
    • Señas de identidad. Goytisolo
    • Muerte de un viajante. A. Miller
    • El sueño de los héroes. Bioy Casares
    • Paradiso. Lezama Lima
    • El mundo es ancho y ajeno. Ciro Alegría
    • Viaje al fin de la noche. Céline
    • Mientras yo agonizo. W. Faulkner
    • La conjura de los necios. Kennedy Toole
    • 1984. G. Orwell
    • Un mundo feliz. A. Huxley
    El extranjero. A. Camus
    • Guerra y paz. Tolstòi
    • Crimen y castigo. Dostoiewsky
    • La cartuja de Parma. Stendhal
    • La busca. Pío Baroja
    • Cuentos. Lovecraft
    • Manhattan Transfer. J. Dos Passos
    • Adiós a las armas. Hemingway
    • El gran Gastby. Fitzgerald
    • El Don apacible. Sholojov
    • Yo, el Supremo. Roa Bastos
    • El tambor de hojalata. G. Grass
    • El túnel. Sábato
    • La vida breve. J.C. Onetti
    • Al faro. V. Wolf
    • El cuarteto de Alejandría. Durrell
    • Vida y destino. Grossman
    El lobo estepario. H. Hesse
    • Crónicas marcianas. Ray Bradbury
    • El nombre de la rosa. Umberto Eco
    • Fausto. Goet
    • La muerte de Artemio Cruz. Carlos Fuentes
    • Las ciudades invisibles. I. Calvino
    • Las mil y una noches. Anónimo
    • Los miserables. Víctor Hugo
    • Seda. Alessandro Baricco
    • 2001, una odisea espacial. Arthur C. Clarke
    • Alicia en el país de las maravillas. Lewis Carrol
    • Cumbres borrascosas. E. Brontë
    . 2666. Ricardo Bolaño
    . Don Quijote de la Mancha. Cervantes
    . El librero de Kabul. Asne Seierstad
    . Contra el viento del norte. Daniel Glattauer
    . Cada siete olas. Daniel Glattauer
    . Yo confieso. Jaume Cabre
    . El imperio eres tú. Javier Moro
    . El mapa del tiempo. Félix J. Palma
    . El mapa del cielo. Félix J. Palma
    . Jonathan Strange & Mister Norrell. Susana Clarke 
     
    . El enredo de la bolsa y la vida. Eduardo Mendoza


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